El guía perfecto- Obituario de Mario Benedetti

17 05 2009

Benedetti murió. Lo digo así, con el verbo morir porque a él le gustaría que no se hablara de su muerte empleando otros verbos, otros impersonales verbos.

Yo digo que se murió porque de verdad lo siento. A pesar de que uno sabe que la gente se muere, cuando sus obras empiezan a inmortalizarse en vida, parece que ese alguien también encontró la fuente de la inmortalidad, parece que su cuerpo es su alma y como su alma está en su literatura, ésta no perecerá jamás.

Pero el cuerpo perece. El cuerpo se desgasta. El cuerpo muere. Hoy murió Mario Benedetti. Es que hay que escribirlo muchas veces para empezar a digerirlo. Será tal vez porque murió de una enfermedad intestinal crónica. Quizá tampoco él digería su muerte.

No es intención de esta autora hacer un obituario impersonal. No es de su interés dar esta noticia como la ha leído y visto en los medios. Ella quiere hablar de su experiencia personal, de cómo Benedetti ha influido en su instrucción, en su afán por convertirse en escritora. Esta autora leyó primero La Tregua y quedó maravillada. Tenía catorce años. Aunque ya había leído antes, el diario de Martín Santomé fue su primer encuentro con una literatura desgarradora y apasionante. Fue la primera vez en la que ella se sintió un personaje. En que parecía que estaba leyendo sus propias memorias. Hay quienes dicen que Benedetti impacta cuando uno es joven y después, conforme uno crece, va perdiendo su encanto. La autora considera que tocar a los jóvenes es un privilegio. Hay escritores mucho más complicados que aburren a los adolescentes. Benedetti es una invitación a conocer la lectura. Es la puerta abierta a descubrir el gran mundo literario que nos rodea, que crece con nosotros, y que a diferencia de los seres humanos, no muere.

Y sin embargo el autor ha muerto. No volverá a sacar algo nuevo. Nunca. Las más de ochenta obras bajo su autoría serán las únicas que reposen en los libreros esperando ser leídas. No habrá más. Tendremos que conformarnos con Quién de nosotros, con Gracias por el fuego, pero la sed de sus obras, tan sencillas y al mismo tiempo profundas, no se saciará. El aguador se ha ido. Ha dejado una obra inconclusa.

Mi agradecimiento hacia él es infinito. Desde que entró a mi vida cambió mi manera de ver la literatura. Acentuó mi gusto y terminó por encender mis inquietudes artísticas. Me abrió las puertas. Me llevó hasta la habitación en la que millones de personajes rondan, en la que incontables palabras se conjugan en oraciones que cambian el sentido de la existencia. Y luego me dejó ahí. Me dejó ahí para decidir. Para encontrarme con nuevos escritores que influyeron en él también. Luego me dejó crecer. El guía perfecto. Mario Benedetti, que murió hoy. Mario Benedetti murió.

Yo no quiero que descanse. Desearle eso a un escritor es una ofensa. Deseo que su obra se lea incansablemente. Deseo que vuelva a vivir en los ojos de quienes lo leen, a resonar en las mentes de quienes lo escuchan.

No descanses en paz, Mario Benedetti. Vive.

A continuación les dejo un poema cuyas palabras siento hoy que nos dedica:

Chau número tres
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Charbelí





El hombre ilustrado- Ray Bradbury

5 05 2009

El hombre Ilustrado, edición Minotauro

Parece difícil pensar que la ciencia ficción se convierte en realidad. En algunas ocasiones, incluso podríamos tomar a los escritores como verdaderos profetas, cuyas predicciones están plasmadas en libros. Recordemos Un mundo feliz (A brave new world) de Aldous Huxley, donde se hablaba del diseño genético de bebés para realizar actividades, clasificados en Alfa, Beta, Gamma, Delta y Epsilon. Se veía tan lejano, y ahora eso parece estar cada vez más cerca. Gracias al genoma humano, en la actualidad los padres pueden decidir el color de ojos, de cabello y género de sus hijos. 

¿Quién niega, entonces, la posibilidad de que en algunos años la gente pueda mudarse a Marte, o de que se fabriquen robots a la medida exacta de uno mismo?

El Hombre Ilustrado comienza con la introducción de este ser extraordinario que tiene tatuados cuadros por todo el cuerpo. Es infeliz. Los cuadros cobran vida. Parece que hablan sobre algo real, son como pequeños televisores en las que se proyectan historias maravillosas, que dan pie a la serie de cuentos que contiene el libro. 

La mayoría de ellos representa una crítica a la sociedad. La reflexión en torno a las problemáticas de los personajes hace el equilibrio entre la fantasía y la verosimilitud de los cuentos con los que Bradbury compone una sinfonía oscura, melancólica y completamente original. Desde la Introducción hasta el Epílogo, la narrativa atrapa al lector. Su descripción nos transporta fácilmente al mundo ficcional de su obra. La psicología de sus personajes impacta, y sus desenlaces provocan sensaciones tan distintas y asombrosas que uno no puede leer dos textos seguidos sin que haya un momento de reflexión de por medio. 

A pesar de que parece que en ellos reina el pesimismo, la conciencia del futuro mantiene la esperanza de que, en realidad, los seres humanos somos dueños de nuestro destino, y debemos actuar para vivir un futuro mejor. 

Los más recomendados…

En realidad TODO el libro vale la pena, pero aquí están los que, a mi juicio, son los mejores:

  • El prólogo
  • La pradera
  • Caleidoscopio
  • La larga lluvia
  • Los desterrados
  • El zorro y el bosque
  • El visitante
  • La mezcladora de cemento
  • Marionetas S.A.
  • La ciudad
  • El cohete
  • El Hombre Ilustrado

(prácticamente todo el libro) 

He buscado las nuevas ediciones del libro, pero al parecer está agotado. Mi recomendación sería que, si te interesa, lo busques en una librería de viejo o, en su defecto, haz clic aquí para descargarlo.

Charbelí





Molloy- Samuel Beckett

2 04 2009

c14753Molloy es parte de una trilogía de Samuel Beckett, que marcará la pauta de su prosa.

Beckett rompe las reglas gramaticales. Con párrafos largos y reflexiones cargadas, la lectura puede volverse tediosa si no se le encuentra sentido.

De hecho, la novela es una constante búsqueda de sentido. En la primera parte, Molloy está en busca de su madre. Recorre caminos y se encuentra con obstáculos para encontrarla. No sabe dónde está ni cómo llegará a ella, la cuestión es que el intento es lo que lo llena de sentido.

En la segunda parte Moran tiene el trabajo de encontrar a Molloy. Es en esta búsqueda cuando su vida adquiere sentido y, curiosamente, empieza a sufrir una metamorfosis y comienza a tener características semejantes a Molloy, que bien podrían ser símbolos de autoreconocimiento en el otro.

Leer Molloy implica un ejercicio intelectual importante y, sobre todo, se necesita paciencia y resistencia a la frustración. Sin embargo, digno de la camada a la que pertenece, Beckett deja al lector lleno de dudas y cuestionamientos sobre su mundo y sobre el nuestro.

Charbelí





Un grito de amor desde el centro del mundo- Kyoichi Katayama

10 03 2009

Un grito de amor desde el centro del mundo

La cuarta de forros del libro, editado por Alfaguara, dice que “la conmovedora historia de amor ha enamorado a millones de lectores de todo el mundo”. Es un libro pequeño y conmovedor, efectivamente. Narrado en primera persona, nos describe el amor adolescente entre Sakutaro Matsumoto y Aki Hirose, un amor puro y espiritual que trae consigo certezas revolcadas en el lodo del dolor.

Saku-chan y Aki son amigos primero. Después un enamoramiento involuntario sucede y Saku-chan y Aki empiezan a vivir un amor apasionado,  hasta que la muerte los separe, o más allá incluso.

Es un buen libro para pasar el rato. De ninguna manera esperes leer la novela que te dará las claves para vivir la vida, pero sin duda te sentirás identificado si has vivido la pérdida del amor cuando más arraigado estaba. Como característica de los nipones, Katayama conserva esta narrativa en la que aparentemente no pasa mucho, con el final anticipado, pero que en un segundo nivel de lectura nos devela muchas reflexiones sobre el sentido de la vida y, en este caso, también del amor. La narrativa de la obra aparece sencilla. Pone en palabras simples algunas complejidades de la existencia. El narrador, en primera persona, provoca que de pronto el lector se convierta en el protagonista. Deja de ser observador para convertirse en el actor principal.

Quizá, incluso, Katayama consiga arrancarte unas lágrimas.

Charbelí





After Dark- Haruki Murakami

8 02 2009

After Dark es la novela más reciente de Haruki Murakami, escritor japonés de la posguerra reconocido mundialmente por la profundidad de sus obras, que a la vez se han convertido en best sellers.

Murakami tomó el nombre de la novela de una canción de jazz llamada Five Spot After Dark , tal como lo ha hecho en otras ocasiones. La presencia de gatos, de personajes cotidianos solitarios y en busca de sentido, la noche como ambiente principal en el que se desenvuelven los protagonistas y mujeres acomplejadas llenan la obra del nipón, y esta no es la excepción.

Publicada en Japón en 2004, y editada para México en 2008, After Dark nos narra la noche (de las 11:56pm a las 6:52am del día siguiente, marcados por un reloj al inicio de cada capítulo) que transcurre distinta para cada uno de los personajes. Es justo en esta noche donde los caminos de estos personajes se entrelazan. Mari Asai, un mujer de apenas 19 años, ha perdido el tren para regresar a casa. Poco antes de la media noche se encuentra en Denny’s, donde ha decidido quedarse hasta el alba. Entonces entra un joven estudiante de Derecho, Takahashi, que conoció a Mari dos años atrás, cuando Eri, hermana mayor de ésta, la llevó a una cita doble. Él la reconoce y se sienta con ella. Conversan un rato. Takahashi se retira porque ensayará por última vez con el grupo musical en el que toca el trombón, pero promete regresar. Posteriormente, por recomendación de Takahashi, la encargada de un love-ho busca a Mari para que le ayude a entenderse con una prostituta china que fue golpeada por un cliente. Simultáneamente, Eri Asai duerme apasiblemente en su cama. La joven modelo se ve más bella que nunca, pero de pronto se encuentra en una realidad alterna.

Gracias a la narrativa de Murakami, el lector parece el testigo óptico de lo que sucede en cada secuencia representada como capítulo. Como un guión, el libro no describe nada más que acciones y diálogos. Paradójicamente, las acciones son pocas y, en apariencia, irrelevantes: gente que come, que camina hacia el parque, que toca un solo para trombón, que duerme. La mayoría es mímesis inteligente (como en otros personajes de obras de Murakami) y que contiene un sentido distinto al del contexto de la conversación.

Los diálogos son también muy explicativos. Murakami los emplea como recurso para resolver situaciones que no quedan del todo claras. Situaciones que habrían dado para más y que, de buenas a primeras, corta de tajo (me refiero en particular a la situación de Eri Asai, que está dormida y de pronto despierta en un mundo alterno. En un sueño es comprensible, porque los sueños carecen de lógica. Sin embargo, en la narrativa nunca queda claro que Eri Asai esté soñando y que la cámara a través de la que nosotros observamos la escena haya capturado la experiencia onírica de la joven).

Al parecer estos personajes tan cotidianos y tan universales representan la decadencia de la humanidad: el miedo, la falta de instrospección, el excesivo cuidado por materias nimias, el deseo de escapar, el individualismo… Antes bien, Murakami reivindica a la humanidad en un final con intenciones de esperanza.

Esta novela está llena de intenciones inconclusas. A lo largo de los capítulos parece elevarse, pero únicamente para regresar en caída libre. No se mantiene. No resuelve, sólo sugiere, y estas sugerencias no son los suficientemente fuertes o lo suficientemente sutiles como para que el lector pueda pensar que se cumplió el objetivo. Nos quedamos en medio. Suspendidos y con muchas interrogantes con respecto a la narración, en vez de las interrogantes sobre la vida que permanecen cuando se ha leído una buena obra sobre el sentido de la existencia.

La obra de Murakami se desinfla. Estos personajes solitarios, cuyos caminos se cruzan para los ojos del lector más claramente que para los de los propios personajes, encuentran una tregua al final del camino (es decir, cuando acaba la novela). Con el alba viene la nueva esperanza para los que la piden, y el adormecimiento para los que no saben vivir más que de noche. Es lo que pretende, ser una alegoría de la esperanza. ¿Lo logró?

Charbelí





Una muerte muy dulce- Simone de Beauvoir

1 02 2009

muerte_dulceSimone de Beauvoir, una feminista reconocida, fue una escritora destacable. Muchos la conocen por haber sido la pareja de Sartre por más de 50 años, sin embargo fue mucho más que eso.

Su novela Una muerte muy dulce es la narración de los últimos días de vida de su madre. Desde el principio, el lector sabe que se trata de ella porque, al ser autobiográfica, los nombres son verídicos.

La narrativa nos va llevando al paso inevitable, pero no por ello menos doloroso, de la muerte. Es la historia de la relación entre una madre y su hija, su hija que sabía que la progenitora tendría que morir algún día, pero sentía que sería eterna.

Las premisas existencialistas están presentes en cada una de las páginas de estas memorias. La responsabilidad de la percepción que Simone tiene de su madre e incluso la vida y el significado que Françoise de Beauvoir imprimió en sus acciones y en el sentido de su existencia, se reflejan en las reflexiones de la autora.

En el texto se condesan la vejez, la percepción actual que la juventud tiene hacia la vejez, y la muerte vista desde dos aristas distintas: la de la fe que posee la madre y la de la nada, que posee Simone.

Quizá, a través de las palabras sinceras que plasman la relación que ellas dos tenían, los lectores podrán comprender más a aquellos que los criaron. Quizá, a través de la crudeza con la que Simone de Beauvoir describe algunos pasajes de su niñez y algunas cavilaciones, los lectores podrán también reflexionar sobre su propia vida y sobre el amor filial, ése que nos forja y que a veces dejamos tan abandonado.

Charbelí





Tres momentos de una vida (Knulp)- Hermann Hesse

18 01 2009

Knulp posee muchas de las características de la obra de este autor:  la espiritualidad, la búsqueda de sentido a la vida, la amistad e, incluso, el ascetismo como medio para encontrar lo anterior.

En Knulp, Hesse describe tres momentos de la vida de Knulp, un hombre que ha dedicado su vida a caminar. Conoce muchos lugares y hace buenas migas con muchas personas, sin embargo, es un nómada empedernido y no tiene intenciones de establecerse en algún lado. En el primer capítulo llega a casa de un amigo suyo y éste, ahora casado, le da asilo por algunos días. En este primer capítulo, el autor deja clara la ruptura con lo convencional a través de la situación marital del amigo, casado con una mujer aburrida de la vida que lleva.

El segundo capítulo está narrado en primera persona del singular. El narrador no dice cuál es su nombre, por lo que podría ser una de las innumerables compañías de las que Knulp se hace a lo largo de su vida de caminante, además de que da al lector elementos para sentirse el compañero destinado a andar con Knulp.

El tercer momento de la vida de Knulp tiene que ver con la cercanía a la muerte. Hesse hace aquí una reflexión sobre lo que alguien piensa cuando sabe que su propia muerte se acerca. Además, este capítulo explica los orígenes de la personalidad de Knulp.

Al final, Knulp se convierte en una alegoría de la sociedad. Se convierte en el reflejo del espíritu de los seres humanos, que está en constante búsqueda de tranquilidad. El camino es diferente y la interpretación de tranquilidad también puede serlo, sin embargo en el fondo todos los hombres y mujeres buscan la plenitud, la tranquilidad y, sobre todo, el conocimientos de sí.

Charbelí





Spider- Patrick McGrath

6 01 2009

“Empiezo a escribir. Y mientras lo hago ocurre algo raro, el lápiz empieza a moverse por las tenues rayas azules de la página casi como si tuviera voluntad propia, casi como si mis recuerdos de los hechos anteriores a la tragedia de la calle Kitchener estuvieran contenidos no en el interior del áspero casco de cuero de esta cabeza mía sino en el propio lápiz, como si fueran pequeñas partículas apiñadas en una alta y delgada columna de grafito, que cruzan la página mientras mis dedos, como un motor, proporcionan el medio mecánico para su descarga. Cuando esto ocurre tengo la extraña sensación no de escribir sino de ser escrito, y ha llegado a despertar en mí sensaciones de terror, débiles al principio pero que aumentan día a día”.

Dennis Cleg, Spider

(fragmento de la novela Spider de Patrick McGrath)

No cabe duda que los escritores se reflejan en lo que escriben. Patrick McGrath sabe de locura porque pasó su infancia viviendo al lado del manicomio de Broadmoor, pues su papá era el superintendente.

Afortunadamente, McGrath se convirtió en escritor y concibió una novela sobre la locura llamada Spider. Escrita en su mayoría en primera persona del singular, a manera de un diario, Dennis Cleg narra su tortuosa infancia al lado de su padre, los padecimientos y el oasis que su madre representa, y la llegada de un tercer factor: Hilda Wilkinson, una prostituta con quien su padre se enrolla.

 Con una gran capacidad descriptiva, McGrath nos lleva por senderos oscuros con tanta agilidad narrativa que incluso parece que solamente estamos evocando recuerdos y no leyedo una historia ajena. De pronto el lector atento es capaz de fundirse con el personaje, de convertirse en la Araña… entonces, sólo entonces, la historia da un giro sorpresivo que parece unir las piezas aparentemente bien puestas.

Así, de la mano de Dennis Cleg recorremos los caminos sinuosos de la sinrazón, sobrepasamos el límite de la cordura sin que nos demos cuenta desde cuándo empezó a suceder. Todo es tan real que lo comprendemos aunque no tenga sentido.

La capacidad excepcional de crearnos el ambiente propicio para la empatía, para la tensión y para la intriga es plausible en los elementos que hacen de Spideruna obra maravillosa de culpa, desolación y locura con un final casi obvio, no por ello menos desgarrador.

Charbelí





El Club de la Buena Estrella- Amy Tan

30 12 2008

the-joy-luck-club

Su título original, The Joy Luck Club, parece una paradoja a medida que uno se adentra a las páginas de esta novela. Se trata de ocho mujeres, cuatro de ellas migrantes de China a Estados Unidos, y las otras cuatro son sus hijas, mujeres de aspecto oriental pero de corazón occidental. Se trata de la relación entre las madres y las hijas, de sus pasados y de sus presentes. De la preocupación de las madres y de las brechas que se abren entre ellas, del amor que no entienden, porque más allá del lenguaje, las diferencias están en la interpretación. Amy Tan narra cuidadosamente las historias de cada uno de los personajes, de manera que uno entiende a las madres y a las hijas.

Asimismo, su narrativa conserva el misticismo oriental, las historias cargadas de moralejas y significados maravillosos, la estrecha relación que la raza humana conserva con la naturaleza y las supersticiones que están tan bien argumentadas que podemos encontrarles pies y cabeza.

No es un libro en el que exista una vuelta de tuerca clara. Por el contrario, es una colección de historias ficticias narradas a manera de memorias, donde queda manifiesta la influencia del pasado en el futuro que es el presente de una nueva generación. Es una obra que, además, deja sentada la fortaleza del género femenino a pesar de la discriminación que por mucho tiempo existió. A pesar de la propia sensación de inferioridad que muchas de estas mujeres sostienen.

Como decía, el título no es más que la pauta de paradojas que se muestran a lo largo de toda la novela: mujeres que huyen buscando un mejor porvenir, libertad para decidir; estas mujeres que conocen su valía a pesar de que otros se han esforzado por mermarla tanto. Sus hijas, en cambio, han nacido en plena libertad y se limitan. Dejan de valorar aquello por lo que sus madres lucharon e incluso lo menosprecian cuando se menoscaban a sí mismas. El verdadero cuestionamiento es, ¿está en la naturaleza humana girar el rostro hacia lo que nos corresponde? ¿o somos capaces de nublarnos el juicio al grado de bloquear y no desear aquello que nos pertenece, aquello que es inherente a nosotros?

Los personajes de Amy Tan tienen una respuesta sincera y acorde con cada una de sus diferentes personalidades.

Charbelí





Delirio- Laura Restrepo

24 12 2008

delirio Esta novela ganó el Premio Alfaguara de 2004, con un jurado que presidía José Saramago. Laura Restrepo retrata la locura. A través de su narrativa, que nos lleva por situaciones, momentos y personajes distintos y aparentemente sin razones de estar plasmados en la misma obra, vamos descubriendo a los ascendientes y el pasado de Agustina Londoño, una mujer joven y excéntrica que tuvo un brote de locura.

A lo largo de la historia el lector adquiere pistas que pueden ser sutiles u obvias. Desafortunadamente y a pesar de su acertado manejo de historias en tiempos distintos, además de la cualidad que tiene para empalmarlas, mientras uno avanza, el final se esclarece y se vuelve predecible. Asimismo, es posible que termines la novela con la sensación de que no pasó nada.

El tratamiento que le da a la locura es paradójico: por un lado es completamente literario y casi inverosímil –casi porque es ficción, y en la ficción cabe cualquier cosa- y por el otro parece casi vulgar. Aunque el lenguaje es sencillo, la falta de signos de puntuación dificulta la lectura. Además no hay capítulos sino partes de la historia divididos por blancos, lo que puede hacer que la obra sea cansada y menos ágil.

De todas maneras, es un Premio Alfaguara, uno seleccionado por José Saramago y vale la pena leerlo y que formes tu propia opinión al respecto.

Charbelí